jueves, 17 de diciembre de 2009

Educar a un hijo no es tarea fácil


Una madre estaba en la cocina leyendo un libro, y escucha que el tren eléctrico de su hijo se detiene y este dice:


- ¡Todos los hijos de puta que quieran bajarse, háganlo ahora porque esta es la última parada!, ¡y todos los hijos de puta que quieran subirse que metan sus jodidos culos dentro del tren porque vamos a partir ya de una puta vez!


Entonces la madre entra en la habitación del niño y le dice:


- Nadie en esta casa utiliza ese tipo de vocabulario jovencito. Ahora te vas ha poner a estudiar, y hasta que no pasen dos horas, no te dejaré jugar de nuevo, por supuesto con un vocabulario agradable.


Dos horas más tarde, el niño va hacia su madre y le enseña las tareas realizadas, a lo que ella responde devolviéndole su tren de juguete.


Ella continúa absorbida por su libro, cuando escucha de nuevo el tren detenerse, al tiempo que su hijo dice:


- Todos los pasajeros que vayan ha apearse del tren, por favor, recuerden llevarse consigo todas sus pertenencias. Les agradecemos que hayan viajado con nosotros y tengan un buen día.


La madre escucha feliz como el niño continúa:


- Para aquellos pasajeros que estén subiendo en esta parada, les pedimos coloquen sus pertenencias debajo de sus asientos. Recuerden que está prohibido fumar durante el viaje. Esperemos tengan un relajado trayecto...


La madre sonríe satisfecha porque el castigo a funcionado, cuando de pronto el niño grita a todo pulmón:


- ¡Y para aquellos pasajeros que estén cabreados por el retraso de dos horas, reclámenle a la hija de puta que está en la cocina!

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